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26/10/2017

Meditación,un camino hacia la Felicidad

Iniciación a la Meditación


¿Puede la felicidad convertirse en un estado permanente?
La respuesta indudablemente es que sí.
 
No resulta fácil definir la FELICIDAD, tal y como sucede con todas las cosas importantes de la vida, pero todas las personas somos capaces de identificar momentos, situaciones, periodos vitales en los que no hemos sentido felices.
La felicidad es un sentimiento que nos aporta  sensación de plenitud y de gozo de la vida.
Todos los sentimientos son en realidad fenómenos que se crean en nuestro interior gracias a cierta forma particular de estimular a nuestro cerebro.
Los sentimientos no los provoca el mundo exterior, sino que los crea nuestra mente, para ello, analiza lo que sucede en el mundo exterior y luego activa ciertas zonas de nuestro cerebro para provocar la aparición del sentimiento que, según lo que la mente ha aprendido a lo largo de la vida, resulta adecuado a la situación.
Como la felicidad es en última instancia un estado de conciencia,  es nuestra mente la que la genera y no el mundo que nos rodea. La felicidad no depende realmente del exterior, sino de los hábitos de nuestra mente.
 
Meditar, es una manera de hacer que la mente se desconecte por unos momentos de su habitual manera de reacción frente al mundo exterior. Entre muchas otras cosas, la meditación provoca que la mente deje de generar sentimientos en relación con el mundo externo mientras se realiza el ejercicio y en lugar de ello, activa los circuitos y estructuras cerebrales que provocan sentimientos de bienestar, tranquilidad, ánimo, alegría y muchas otras emociones positivas.
A medida practicamos la meditación,más intensos, duraderos y abarcadores se convierten los sentimientos positivos que genera.
Con la meditación comenzamos a generar emociones de alegría, bienestar, seguridad y demás emociones positivas más a menudo en nuestra vida cotidiana. Con la práctica esas emociones se van haciendo más y más intensas, de manera tal que las podemos saborear con mucha facilidad, se tornan más duraderas  y sobre todo que ese estado de ánimo alegre, positivo, de paz, confianza y seguridad casi no se altera cuando en el mundo exterior suceden cosas que normalmente nos harían sentir mal. Nos hemos vuelto casi inmunes a que se rompa nuestro estado de bienestar emocional. Nuestro estado de conciencia ha cambiado.
La meditación es un camino al autodescubrimiento, al conocimiento de la vida y a la felicidad… real y permanente.
Rosana Hikari
 
PRÓXIMO TALLER DE INICIACIÓN A LA MEDITACIÓN
 
 
 


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